Cada vez que recuerdo la llamada de Yassine y su presentación, con esa voz sedosa y casi de escenario, preguntando acerca de mi disponibilidad para realizar en un futuro su reportaje de boda, no puedo por menos que sonrojarme al pensar que trataba al teléfono a una joven de otra nacionalidad con quien tenía ya buena sintonía desde el minuto cero. Y qué cuando quedamos personalmente mi esposa Nuria y yo con la feliz pareja, Yassine no era ella…sino él. Recuerdo disculparme y ellos reír y reír porque les pareció tan divertido el momento telefónico que se decían “verás cuando nos conozcan”. Y Nuria y yo en realidad y dada la empatía que ya se venía manifestando desde el primer momento formamos parte, en cierto modo, del momento divertido. Pero ¡qué corte! Y sin embargo ahí estuvimos charlando con detenimiento y detalle acerca de la idea de boda que tenían ella, Dana y él, Yassine.

Pero lo primero ha de ser lo primero y ahora tocaba entrar de lleno en el reportaje de preboda, este momento de tanta importancia para ambos, pues se trata de comenzar a conocernos con realidad y extensión, ya no solo la idea de boda sino el desarrollo que prevén y quieren, qué cosas son las prioritarias para ellos, cuántos invitados están considerando, sus familiares, la finca, civil o religiosa, las personas más importantes y trascendentes para ellos, los complementos, su estilo de vida, sus gustos, sus manías, “su lado bueno” y no solo el físico -que también- y un sin fin de datos que todos juntos forman parte de lo que para nosotros tienen que ser un resultado excelente a la hora de entregarles los reportajes fotográficos.

Han tenido la ilusión de recorrer el entorno del Templo de Debod en Madrid, lugar carismáticos para muchos novios y por supuesto para cualquier persona capaz de sentir la profundidad de emociones que despiertan las puestas de sol, sobre todo, en este idílico rincón de Madrid. Jardines magníficamente esbozados, trazados para recorrer con verdadera comodidad, la majestuosidad del Templo egipcio -traído en los años sesenta como agradecimiento de aquel gobierno- y las vistas que nunca se te pueden cansar de la Casa de Campo y la susodicha puesta del astro rey. Todo en su conjunto impresionante y cautivador. Y así recorrimos todo el escenario real mientras capturábamos una fotografía tras otra y charlábamos acerca de todo lo comentado anteriormente. Ahora solo falta la boda, muy esperada y anhelada por nuestros queridos Yassine y Dana; felicidades!

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