Parecía que el tiempo no quería pasar porque era tan grande el deseo de llevar a cabo nuestro reportaje de postboda que los días los contábamos como si fueran años. Pero cuando por fin llegó a los catorce meses de casarnos nos pareció el despertar de nuestro segundo gran anhelado sueño. Y quién mejor para llevar a cabo la siempre complicada tarea de realizar el reportaje fotográfico de nuestra postboda que el maravilloso compañero de profesión Javier Márquez, autor de esta imprescindible galería.

Planificamos por escenario un genial atardecer en Torrelodones, una preciosa localidad del noroeste de Madrid y que se puede considerar la puerta previa a la sierra madrileña. No en vano todo este entorno forma parte de la Cuenca Alta del Manzanares y su geología queda perfectamente orquestada por una naturaleza plena de oxígeno y belleza gracia a la que el Monte de El Pardo se ve nutrido de esta fortaleza respiratoria, por ende, la capital siempre agradecida por este monumental pulmón. Es por ello que el escenario que se conforma para realizar fotografía de prebodas, bodas y postbodas goza de una sublime sensación de naturaleza viva, hermosa y sutil.

Nos adentramos en los parajes rocosos para poder contrastar la salvaje fortaleza de unas rocas tan inmensas que abruman el alma, pero que desenvuelven con arte pictórico una profunda sensación de bucolismo y nostalgia de tiempos rurales, bien conocidos por Vicente y por Nuria en sus años adolescentes. Subimos, bajamos, saltamos, reímos y bailamos al son de los constantes clics de la cámara de Javier, charlamos y sobre todo de nuestra profesión, alabamos nuestra vocación y desguazamos en una hora todo lo que alcanzó a dar de sí nuestra conversación profesional mientras Nuria y yo danzamos con sutileza articulando capturas fotográficas para la posteridad.

Fue una tarde, el rato de una tarde, maravillosamente bien aprovechado y disfrutado. Luego llega la postproducción -‘el cuarto oscuro’- aquí presentada en esta breve serie fotográfica que compone nuestro anhelado y precioso reportaje que consideramos también, aunque con un año de diferencia, como parte de la que fue nuestra maravillosa y esperadísima boda.

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